Valores Humanos
Verdad ::: La Verdad trasciende el tiempo, el espacio y las circunstancias.
Rectitud ::: Acción correcta.
Paz ::: La Paz no tiene ni principio ni fin.
Amor ::: La felicidad surge del Amor.
No Violencia :::La virtud positiva a desarrollar es la paciencia, junto con la humildad y la dulzura.
Programa
Sathya Sai de Educación en Valores
Humanos
Programa Sathya Sai de Educación en
Valores Humanos “Educare”.
Autor: Sathya Sai Baba Se trata de un Programa
Educativo cuya filosofía Abarca diferentes
niveles
Fundamentación
En un mundo en que los recursos naturales
se están agotando como consecuencia
de las características industriales
y materialistas de nuestro tiempo, el Programa
Sathya Sai de Educación en Valores
Humanos “Educare” nos recuerda que aún
tenemos el recurso más valioso a nuestra
disposición: el valor humano. “En este
mundo, cada objeto tiene un valor. El valor
de la sal reside en ser salada. El valor del
azúcar se halla en su dulzura. El valor
del fuego es su capacidad de transformar.
Del mismo modo, cada objeto tiene su propio
valor. Si esto es así, ¿acaso
el hombre no tiene un valor?” “Los valores humanos están contenidos
en cada célula del cuerpo humano, de
otro modo no podrían ser humanos.”
Analicemos ahora las facultades humanas que
hemos mencionado. El pensamiento y el lenguaje,
las acciones, emociones y comprensión
humanas han sido promovidas en la educación
formal con el objetivo de obtener conocimiento
orientado hacia la información, desarrollo
de habilidades, equilibrio interno y socialización.
| Facultades humanas | Educación formal |
| Pensamiento y lenguaje | Conocimiento orientado hacia la información |
| Acciones | Habilidades |
| Emociones | Equilibrio |
| Comprensión | Socialización |
¿Cuál es este valor humano, este valor absoluto, presente en todos y manifestado desde la profundidad del propio ser verdadero, más allá de lo físico con todos sus atributos y pertenencias? ¿Qué nos hace humanos? ¿Cuál es nuestra característica? ¿Nuestra naturaleza? ¿Nuestro Valor Humano?
“Lo
primero que surge del hombre es el Amor.
De este modo, la vida comienza con Amor.
La característica del hombre es el
Amor.
Su naturaleza es Amor.”
En la filosofía de Educare, el Amor es el valor humano. Por supuesto, éste no es un amor romántico, ni un amor emocional o un amor cariñoso, ya que éstos no pueden pasar las pruebas exigidas por las cuatro puertas.
El Amor como valor humano es la característica indispensable para ser humanos, lo penetra todo, es inmutable y único. Único, no porque este Amor se encuentra sólo en los humanos, sino porque sólo los seres humanos podemos tomar conciencia completa de nuestra propia realidad como Amor. Esto establece inmediatamente una paradoja que debemos enfrentar.
A pesar de que somos humanos y que el Amor es nuestro valor, que se halla a nuestra disposición las veinticuatro horas del día, corremos tras valores relativos y nos parece que jamás alcanzaremos lo que estamos esforzándonos por obtener. Dijimos que la naturaleza del hombre es Amor y éste es el gran tesoro que el hombre posee en su interior, desde el mismo comienzo de la existencia hasta el final: indispensable, todo penetrante, inmutable y único. Pero el hombre pierde la conciencia de este Amor. La sal no aspira a quemar. La sal sólo es sal cuando es salada, cuando manifiesta su propio valor.
Similarmente, sólo podemos ser humanos cuando somos Amor, cuando manifestamos este Amor y vivimos en Amor. Éste es el valor humano. Si el Amor es nuestro valor y sin este Amor no somos realmente humanos, ¿por qué necesitamos entonces un Programa de Educación en Valores Humanos? ¿Cómo vamos a aprender algo que ya somos? Los seres humanos necesitamos aprender a ser humanos. Sin embargo, no es suficiente crecer en una comunidad humana para volverse humanos. Para ser humanos necesitamos tener el valor humano, es decir, Amor. Debido a que en cierto aspecto hemos olvidado en el camino la realidad de este Amor que somos, hemos de volver sobre nuestros pasos para recordarlo. Cuando el fuego consume un material, queda cubierto por cenizas y parece desaparecer debajo de ellas. Pero en cuanto se soplan las cenizas, el fuego reaparece inmediatamente.
El fuego estuvo siempre allí, ya sea en estado latente o patente. De igual manera, el valor humano del Amor está cubierto por las cenizas del egoísmo, y el ser humano ha olvidado así su propia naturaleza. El egoísmo es en verdad nuestro peor enemigo y asume distintas formas, tales como envidia, codicia, ira, odio, lujuria y celos. El hombre egoísta piensa solo en sí mismo y ama sólo por su propia conveniencia. Cuando se corre tras la felicidad externa, cada deseo satisfecho conduce a más deseos. De este modo, los seres humanos permanecen profundamente insatisfechos y descontentos, ya que la búsqueda jamás parece llegar a su fin. El valor humano es Uno: el Amor. Pero así como el azúcar se llama de distintas maneras de acuerdo a la forma que asume, el Amor recibe diferentes nombres, dependiendo de la facultad humana en la que se manifiesta. El Amor se manifiesta en las facultades humanas de pensamiento, acción, emoción y comprensión.
“Amor
en el pensamiento es Verdad.
Amor en la acción es Rectitud.
Amor en la emoción es Paz.
Amor en la comprensión es No violencia.”
Cuando las facultades humanas son nutridas por el valor humano del Amor como una corriente invisible, se convierten en el medio de manifestación de la Verdad, la Rectitud, la Paz y la No violencia. Estos valores son los componentes básicos del Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare”.
| Facultades humanas | Valores Humanos |
| Pensamientos y Palabra | Amor en los pensamientos es Verdad |
| Acciones | Amor en la acción es Rectitud |
| Emociones | Amor en las emociones es Paz |
| Comprensión | Amor
en la comprensión es No violencia |
La Educación en Valores Humanos implica un cambio de paradigma con respecto a la Educación Tradicional, tanto por el concepto de Educación como por el campo de acción que implica el proceso educativo.
“Hay dos clases de estudio: el que mira hacia adentro y el que mira hacia afuera. El llevar vuestros estudios al corazón, sentir su plenitud y experimentar su bienaventuranza es el estudio que mira hacia adentro. Éstos han sido diferenciados mediante los términos Educación y ‘Educare’. Vuestro objetivo debería ser adquirir ‘Educare’ y no mera educación.” El cambio de paradigma mencionado puede ser resumido, entonces, de la siguiente manera:
|
Paradigma de la Educación Tradicional |
Educación Holística que propone el Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare”. |
Concepto
de
|
Información y aprendizaje. Transmisión de conceptos limitada al intelecto. Instrucción dirigida al intelecto y a la razón. |
Concepto
de “Educare”. Expansión de la Conciencia
en sus tres niveles: subconsciente,
consciente y supraconsciente. Desarrollo
armónico de las funciones: razón,
intuición, emoción. |
Concepto de Educando |
Objeto en el cual deben imprimirse los conocimientos. Noción de tabla rasa. |
Sujeto activo en proceso evolutivo permanente, trae sus propias potencialidades. Ser único e irrepetible. |
Campo de acción |
Adquisición de conocimientos o procedimientos (técnicas) que producen un cambio de opinión y de acción relativas. |
Transformación y expansión de la conciencia que producen un cambio absoluto en las opiniones, conductas y actitudes propias y, por ende, del entorno. |
Sistema Nervioso |
Trabaja sobre el hemisferio izquierdo del cerebro. |
Trabaja integrando ambos hemisferios, el derecho y el izquierdo. |
Agentes educativos |
La
escuela: educación intelectual-
formal. |
La
familia, la escuela y la sociedad
en una acción consensuada son agentes
educativos. |
Duración |
Se limita a los cursos de la educación académica.
|
Considera cada experiencia de la vida como una posibilidad de aprendizaje. La educación es así un proceso que no se remite solamente al quehacer del aula sino que dura toda la vida. |
Fines y objetivos
El Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare” se propone un modelo de ser humano pleno, que pueda desarrollar de modo integral sus potencialidades y manifieste coherencia entre su pensamiento, sus palabras y sus acciones, centrado en valores universales tales como la Verdad, la Rectitud, la Paz, el Amor y la No Violencia. Nos proponemos un modelo de ser humano que sea capaz de discernir y de decidir con entereza por sí mismo a la hora de hacer frente a los desafíos de la vida, siendo capaz de valorizar sus conocimientos para el beneficio de la sociedad.
Desde la transformación personal puede propiciarse el cambio social gracias a un proceso educativo, que permite resignificar las prácticas y los imaginarios socialmente compartidos. Para lograr este cambio, el Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare” propicia el autoconocimiento y la expansión de la propia conciencia al reconocer los valores inherentes al ser humano la Verdad, la Rectitud, la Paz, el Amor y la No Violencia.
La educación de la conciencia
Los cinco valores están vinculados a los niveles de la conciencia del ser humano. Si nos imaginamos que la mente está compuesta por tres esferas, podremos hacer un esquema para aclarar este punto. La esfera inferior es la de la mente subconsciente, la del medio es la de la mente consciente y la superior es la de la mente supraconsciente.

A través de los cinco sentidos entra información a la mente consciente. La mente consciente es neutra, dado que está siempre conectada con el presente, con el momento actual, y por lo tanto, no tiene en sí misma ninguna información previa. Cuando la información llega a la mente consciente, ésta la remite a la mente subconsciente. Es allí donde se encuentran la memoria y el mantenimiento de las funciones vitales, como el respirar, que deben estar en funcionamiento incluso cuando la mente consciente no está activa, por ejemplo, cuando dormimos.
La mente subconsciente almacena toda la información que fue recibiendo de la mente consciente en el pasado. Cuando recibe una nueva información, la compara con las experiencias previas y, en base a eso, genera una respuesta a ese estímulo dado. Por ejemplo, si me cruzo con una persona que nunca vi antes, no tendré una reacción particular al encontrarla, dado que es la primera vez que esta información entra a través de la mente consciente hacia la mente subconsciente. Si en este encuentro esta persona me resulta sumamente agradable y disfruto de su presencia, todas estas sensaciones quedarán también registradas. La próxima vez que la encuentre, la información que capte la mente consciente será comparada con la que ya tengo almacenada respecto a esta persona en particular, y la mente subconsciente generará así una respuesta ante su presencia que será positiva: acercarme con una sonrisa, saludarla por su nombre, querer volver a conversar con ella, etc.
De la misma manera, todas nuestras respuestas ante los estímulos externos (registrados a través de los cinco sentidos) están condicionadas a la información previa que tenemos al respecto en nuestra mente subconsciente. Cuando usamos nuestros sentidos para ver el bien y para escuchar el bien, alimentamos nuestra mente subconsciente con elementos “nutritivos”, que nos permitirán tener siempre una respuesta positiva ante cualquier situación, actuando de esta manera con Rectitud. A su vez, el nutrir la mente subconsciente de cosas buenas nos permitirá experimentar Paz, dado que es en este lugar donde se encuentran también las emociones.
Entre la mente consciente y la mente supraconsciente se encuentra la intuición. La intuición es una cualidad humana que es poco reconocida precisamente porque no es evidente a primera vista, no responde a patrones de pensamiento lógico (que se generan más bien en el intercambio entre la mente consciente y la subconsciente). La intuición consiste en una comprensión cabal de las experiencias y brinda recursos afinados para responder y resolver apropiadamente las situaciones. Es la intuición la que permite acceder al conocimiento de la mente supra-consciente, donde se encuentra el valor de la Verdad.
La mente supraconsciente es un recurso con el que cuentan todos los seres humanos pero al que pocas personas logran acceder con facilidad. Su existencia no puede ser cuestionada si no se cumplen los pasos indicados para experimentarla. No es válido el negar la capacidad del ser humano de acceder a este tipo de conocimiento por considerarlo “no científico”. Los seres humanos que la han experimentado insisten en que deben llevarse a cabo los pasos necesarios para probar esta hipótesis o refutarla. ¿En qué consisten estos pasos? Precisamente, en vivenciar la Rectitud en las acciones y la Paz en las emociones, permitiendo que la intuición comience a fluir y, de este modo, la mente supraconsciente se manifieste.
El Dr. Jumsai, reconocido científico a nivel mundial, tras un año de intentar desarrollar una amortiguación para que aterrizaran exitosamente los satélites en Marte, gastando para ello un presupuesto de más de U$S 1.000.000, decidió dejar de hacer hipótesis lógicas y se fue a la montaña a meditar. Él cuenta con una tradición y formación budista, por lo que esta práctica le resultaba familiar. Tras dos horas de serenar sus pensamientos, aquietando la constante actividad de la mente consciente y subconsciente, de pronto se le presentó como una imagen mental el sistema de amortiguación correcto. Tras probarlo en el simulador y ver que funcionaba, la NASA fabricó el dispositivo y por primera vez en la historia pudieron aterrizar exitosamente en Marte el Viking I y el Viking II. Sabemos también que muchos otros científicos hacen referencia a momentos abruptos e inesperados de “inspiración” que les permitieron resolver grandes enigmas en los que habían trabajado por años. Entre otros, podemos mencionar el caso de Newton y de Arquímedes.
Ahora bien, para que la Rectitud, la Paz y la Verdad puedan manifestarse, es indispensable la presencia del Amor, como característica intrínseca del ser humano, como el valor humano por excelencia, que constituye nuestra verdadera naturaleza.
Así, todo lo que el ser humano haga, diga, piense y sienta estará afinado con los valores humanos y, por tanto, su encuentro con el medio ambiente social y natural estará impregnado de No Violencia.

Es así, que los cinco valores humanos pueden ser comprendidos de una manera holística y unitiva, pudiendo vislumbrar que todos están profundamente vinculados entre sí y que responden a la totalidad de la personalidad humana y no a un nivel de la personalidad en particular.
Temas y subtemas
Concepto de Educación
Para abordar el conocimiento de los Valores Humanos es necesario resignificar el concepto de Educación:“¿Cuál es el significado fundamental de Educación? La palabra se deriva de la raíz latina Educare. Significa extraer lo que está adentro. Cada forma de conocimiento y capacidad se halla latente en el hombre. El verdadero objetivo de la educación es hacer explícitos los poderes innatos del hombre. Uno se relaciona con el conocimiento de las cosas externas, y el órgano que manifiesta este poder es la cabeza (el cerebro). El órgano que nos permite extraer el conocimiento interno es el corazón. El primero está relacionado con la existencia física, mientras que el último lo está con el saber superior o la vida en su verdadero sentido. La vida se volverá ideal sólo cuando ambos tipos de conocimiento se manifiesten en armonía.”
Los cinco Valores Humanos
La Verdad
Para comprender este elevado Valor, comenzaremos por hacer una simple comparación: la ciudad de Katmandú, en Nepal, está muy cerca de los Himalayas. Sin embargo, no siempre se los puede ver desde allí, pese a que son las montañas más altas del mundo. Por las mañanas, a la hora del alba, la neblina suele cubrir toda la ciudad, ocultando los magníficos Himalayas tras su denso velo. Sólo cuando sale el sol y la humedad se evapora, se puede observar la belleza y el esplendor de los Himalayas. Pero los Himalayas siempre estuvieron allí. Es sólo que la neblina impedía verlos. Esta capa de neblina causa una ilusión. Del mismo modo, todo lo que vemos o percibimos con nuestros cinco sentidos no es suficiente para comprender la
Verdad.
¿Por qué se dice que para hallar
la Verdad, para manifestar los valores inherentes,
hay que ir hacia adentro? ¿Acaso la
Verdad no está afuera?
Entonces, ¿por qué insistimos
en buscar en nuestro interior?
Es porque ésta es la única forma
de trascender de nuestros sentidos. Podríamos
buscar esta Verdad afuera, pero entonces nuestros
sentidos nos harían caer una y otra
vez en la ilusión. Como nuestros ojos
no pueden ver las montañas a causa
de la neblina, diríamos: esta neblina
es la realidad, no hay nada mas allá…
esa vieja historia de los Himalayas es una
fantasía…
De la misma manera, podría compararse
la ilusión con el olvido de nuestra
verdadera realidad, que es que los valores
humanos son inherentes a nosotros y que a
través de la educación y de
la formación del carácter esta
ilusión puede superarse, permitiendo
que estos valores se manifiesten. Tenemos
el instrumento del cuerpo, debemos usarlo
para poner en práctica la Rectitud.
Tenemos el instrumento de la mente, debemos usarla para alcanzar la Paz. Por último, al vivenciar la Unidad de la naturaleza, podemos experimentar la No Violencia. Mediante el Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare”, se apunta a que los niños experimenten esta Unidad, esta presencia de los mismos valores en todos y en cada uno.
La Rectitud
En física existe una ley que también puede aplicarse a la vida. Es la ley de la acción y la reacción. Existe una diferencia entre el libre albedrío y la libertad. El libre albedrío es que podemos hacer lo que queremos, ya sea bueno o malo. Esto nos traerá aparejado buenas o malas reacciones. La libertad, en cambio, consiste en liberarse de las reacciones, ya sean buenas o malas.
¿Es posible hacer una acción sin tener una reacción? Podría ser desapegándose de los resultados de la acción, podría ser con una acción desinteresada. Como lo expresó el gran filósofo Kant: “¿Qué puedo esperar si hago lo que debo?”. Y su respuesta fue más o menos ésta: “Nada más que la satisfacción de haber actuado como debía”.
Veamos esto un poco más en detalle.
¿Qué es lo que produce la reacción?
¿Es la acción?
Por ejemplo, si yo voy corriendo distraído
y sin querer me llevo a alguien por delante
y esta persona se cae y se lastima, voy a
tener una mala reacción, porque fui
distraído.Pero mi acción de lastimar al otro
no fue intencional. En cambio, si estoy corriendo
y veo a alguien que detesto y corro cada vez
más rápido para atropellarlo
con toda mi bronca, y si esta persona se cae
y se lastima, la reacción que enfrentaré
será mucho peor, porque toda mi intención
estaba puesta en ello. Las reacciones que
enfrentamos dependen de nuestra intención.
Es el pensamiento que está detrás
de nuestra acción el que genera la
reacción.
Entonces, si somos capaces de realizar una acción sin ningún tipo de pensamiento detrás, no tendremos ninguna reacción como resultado. Ni buena, ni mala. Veamos esto en más detalle. Los pensamientos surgen de los deseos. Los deseos surgen constantemente en nuestra mente, y una vez satisfechos, inmediatamente aparecen otros, que nos impiden descansar.
Es por ello que poder ponerle un límite a los deseos trae paz mental. Reduciendo nuestros deseos, reducimos nuestros pensamientos y, en consecuencia, reducimos las reacciones que debemos afrontar por nuestras acciones. El Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare” promueve realizar nuestras acciones completamente desapegados de los resultados (así como también lo proponía Kant). Realicen sus acciones con Amor, entonces actuarán con Rectitud.
El Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare” también remarca la importancia de ver siempre lo bueno, ver el bien. Cuando se dibuja un punto negro en un papel, todo el mundo ve el punto negro y nadie se fija en todo lo blanco que hay alrededor. Estamos programados para ver faltas en los demás. Si, trabajando en la escuela, un maestro debe marcar algo malo de un niño para corregirlo, primero le dirá todas las cosas que hace bien. Esto abre el corazón del niño y escuchará la corrección del maestro con atención e intentará mejorar.
Lo que nuestros ojos ven, desde el punto de vista físico, es solamente luz. Es más, sólo vemos un pequeño espectro de las ondas electromagnéticas de la luz. Sólo vemos luz. Y no hay nada de malo o de bueno en la luz. Simplemente es. Entonces, si vemos algo malo, es porque eso malo debe estar previamente en nosotros. Si vemos el bien, es porque el bien está en nosotros. Del mismo modo sucede con aquello que escuchamos, el sonido es solamente una serie de ondas de aire en movimiento.¿Cómo discriminar entre lo bueno y lo malo? La Rectitud no es “hacer lo que creemos correcto”… podemos estar equivocados. La Rectitud consiste en desapegarse completamente del resultado de nuestras acciones y pensamientos.
El Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare” promueve ver el bien, escuchar el bien, hacer el bien, ser buenos. Nosotros le asignamos un significado, un sentido, a todos y cada uno de los mensajes que nos llegan a través de nuestros cinco sentidos. Este significado no está en la luz, no está en el sonido. El significado que le asignamos proviene de nuestra propia experiencia, almacenada en nuestra mente subconsciente.
Si vemos algo y nunca antes tuvimos una experiencia de eso, entonces es algo totalmente nuevo para nosotros y no somos capaces de asignarle un significado. No hay nada en nuestra mente subconsciente que nos dé una información de una experiencia similar anterior con la que podamos comparar esto que estamos viendo. Por lo tanto, depende exclusivamente de nosotros (y no de lo que vemos afuera), el ver el bien, pensar el bien, oír el bien, ser buenos. Esto es la Rectitud.
"El mundo exterior es sólo un reflejo de tu corazón. Si llenas de Amor tu corazón, lo mismo se reflejará afuera. Todo lo que ves, escuchas y experimentas afuera es sólo el reflejo, la reacción y la resonancia de tu ser interno. Todo lo bueno y lo malo que vives en el mundo exterior son sólo tus propios reflejos. Si el hombre es bueno, el mundo también lo será.”
La Paz
Hay dos modos de conocer y reconocer las cosas. Uno es a través de la mente subconsciente, donde se encuentra nuestra memoria. Tenemos almacenada allí la información de absolutamente todo nuestro pasado y de todos nuestros pensamientos. Nuestra mente subconsciente sólo puede reconocer aquello que sea similar o igual a alguna información que tenga almacenada previamente allí.
El otro modo de conocer es a través de la mente supraconsciente, que se manifiesta en nuestra intuición. Para poder experimentar la Paz, debemos nutrir los contenidos de la mente subconsciente con pensamientos y vivencias basados en valores. Donde está la luz, no puede haber oscuridad. Por lo tanto, no digan a los niños que ser bueno es difícil. A la luz no le cuesta nada disipar la oscuridad. De hecho, ser bueno es muy fácil. Es muy fácil estar lleno de los valores… Así como piensas, eso te vuelves.Las emociones que surgen de la mente subconsciente deben ser superadas. La mente subconsciente debe estar llena de Paz, de manera que las emociones no puedan alterar de ningún modo a la persona. No podrán liberarse de las cosas negativas almacenadas en la mente subconsciente, pero si ponen “luz” allí, entonces la oscuridad desaparece. Deben asegurarse que esta “luz”, este ver, oír y pensar el bien se instalen firmemente en la mente subconsciente.
Amor
El Amor es la base de todo. Es la naturaleza de los seres humanos. El Amor es la característica, el valor humano. La vida sin Amor es imposible. En un hospital donde había niños huérfanos, se había registrado una alta mortandad pues los niños no recibían Amor. Entonces se les pidió a las enfermeras que les dieran Amor a los bebes, que los alzaran y les hablaran para darles Amor, y la tasa de mortalidad disminuyó considerablemente.
El Amor es enseñado en todas las religiones. El Amor es el más importante de todos los valores. Cuando lo expresamos, el Amor se vuelve una energía.
El Amor está en el mente supraconsciente, no es una emoción. Podemos estimular la creación de células en el cuerpo a través del Amor.
El Amor no sólo afecta a los seres humanos, sino que también tiene un efecto positivo en los animales y las plantas. En la Universidad de Chualalongkorn, en Bangkok, los estudiantes llevaron a cabo experimentos sobre el Amor y el efecto que tiene sobre las plantas, bajo la supervisión cercana de un profesor de botánica, en la Facultad de Ciencias. Cultivaron plantas (parecidas a las caléndulas) a partir de semillas. Seleccionaron sólo plantas de semillero de 5 centímetros de alto para el experimento. Las plantas fueron divididas y cultivadas en dos viveros. La tierra utilizada fue mezclada minuciosamente antes de llevarla a los viveros.
Todas las condiciones fueron iguales en ambos viveros. Se midió el agua y se regaron las plantas. La temperatura fue la misma. Ambos viveros recibieron la misma cantidad de sol. La única diferencia fue que, todos los días, un grupo de casi veinte estudiantes llegaba y le irradiaba Amor a uno de los viveros, manteniendo el otro como control. Luego de cuatro semanas se tomaron mediciones del experimento. Las plantas que habían recibido Amor tenían muchas flores y eran, en promedio, un 49,2% más altas que las del grupo de control, que no habían florecido. Se realizaron análisis estadísticos sobre el resultado y éstos mostraron claramente que las posibilidades de que ocurriera algo así eran muy escasas, y que tenía que haber un factor externo que hubiera causado la gran diferencia. Por lo tanto, se llegó a la conclusión de que fue el Amor que los estudiantes irradiaron a las plantas, ya que las demás condiciones eran las mismas.El Amor es en verdad la base del carácter y la excelencia humana. Porque el Amor es la corriente subyacente en todos los valores humanos.
No Violencia
La No Violencia trae aparejados todos los
otros Valores, dado que es utilizar el cuerpo
y la mente para vivir en armonía con
los que nos rodean y con nuestro medio ambiente.
Éste último está formado
por la gente, la sociedad, los animales, la
naturaleza, el mundo y el universo. Todo lo
que nos rodea debe estar en armonía
con nosotros. No
debe causarse daño al medio ambiente
de ningún modo mediante el cuerpo o
la mente. La razón es muy simple: somos
uno con el medio ambiente. Por este motivo,
si dañamos a otros o a nuestro medio
ambiente, de algún modo nos estamos
dañando a nosotros mismos.
El dañar a otros no se limita solamente
a nuestras acciones. Podemos dañar
o herir a otros también mediante la
palabra y el pensamiento. Las palabras tienen un poder inmenso. Cuando
comunicamos a una persona una calamidad repentina,
esa persona quizás pierda toda su fuerza
y se desmaye. Pero cuando pronunciamos palabras
de aliento y coraje, podemos crear una gran
fuerza en esa persona y estará lista
para enfrentar todos los problemas y dificultades.
Por eso es tan importante lo que se dice a
los niños. Ellos registrarán
estas palabras en su subconsciente y éstas
se transformarán en condicionamientos.
Al mismo tiempo, nos transformamos en aquello
que pensamos.
Los pensamientos son energía que puede
herir a otros, de modo que tenemos que cuidar
nuestros pensamientos y llenar nuestra mente
con pensamientos amorosos. Cuando estamos
en compañía de personas buenas,
nuestra mente se vuelve calma y pacífica
debido a las vibraciones que recibimos de
sus pensamientos.
Cuando estamos alterados o enfadados, segregamos adrenalina en nuestra sangre. Esto tiene el efecto de debilitar el sistema inmunológico y así es probable que seamos víctimas de todo tipo de enfermedades. Por el contrario, si estamos llenos de Amor y Paz en nuestra mente, segregamos endorfina que fortalece nuestro sistema inmunológico y por tanto nos ayuda a prevenir enfermedades.
Dado que el valor de la No Violencia tiene una connotación negativa (violencia), debemos remarcar siempre lo positivo de este Valor: nunca lastimes a nadie, ten Amor universal por todo y por todos.
El Amor en la comprensión es No Violencia. No Violencia significa también no violentar las leyes de la naturaleza. Por lo tanto, los niños deben amar la naturaleza y a cada ser.
El valor de la No Violencia es en realidad
un resumen de todos los otros valores humanos.
En primer lugar, el Amor es una vez más
la base de la No Violencia, ya que el Amor
producirá el estado de armonía
entre nosotros y los demás, los animales
y el medio ambiente natural.
Para que haya No Violencia, no debemos dañar a nadie con el pensamiento, la palabra y la acción, lo que significa que la Rectitud es necesaria. Debemos vencer nuestra ira y nuestro odio, presentes en el subconsciente. Por lo tanto, la Paz es necesaria para calmar la mente y librarnos de las emociones. Para ser verdaderamente no violentos, debemos comprender la verdad de que somos uno, que no hay separación entre nosotros y el resto del mundo.
Ahora bien, ¿cómo nutrir de contenidos de Valores a la mente subconsciente?
- Contando historias y cuentos que inspiren Valores e integrando las materias curriculares al marco de los valores humanos, de modo que alcancen la mente subconsciente y generen nuevos contenidos.
-Pensamientos positivos: este es el método directo para brindar un nuevo alimento a la mente subconsciente. Los niños pueden repetir este pensamiento positivo como un recordatorio varias veces. Es muy efectivo que los niños repitan una y otra vez una poesía o un pensamiento positivo, entre otros recursos.
- Por último, lo más importante de todo, es poder practicar lo que se predica. De lo contrario, se puede causar mucho daño a los niños y darles mensajes incoherentes, que los desorientarán. Los niños imitan lo que hacemos y no lo que decimos. Además, tienen una intuición sumamente desarrollada y perciben claramente si realmente hacemos lo que decimos.
Antecedentes
El Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare” ha inspirado la creación de una gran cantidad de universidades, escuelas e institutos educativos, con múltiples actividades de servicio, desde el año 1968, en todo el mundo. A saber:En India: la Escuela para mujeres en Anantapur, en 1968, el Campus Universitario de Prashanti Nilayam, en 1972 y la Escuela Media para varones en Whitefield, en 1981.
Durante la década del ochenta y hasta 1991, el Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare” estuvo integrado al Diseño Curricular de India. En 1991, Sathya Sai Baba solicitó el retiro del mismo por considerar que los maestros que debían aplicarlo no sustentaban suficientemente la búsqueda de la Excelencia Humana, que es objetivo base del Programa. A partir de 1997, algunas escuelas están siendo autorizadas a implementarlo, evaluándose en cada caso el compromiso institucional para llevarlo a la práctica.
A partir de 1998 se han creado varios Institutos
Sathya Sai de Educación en Valores
Humanos (ISSEVH)
en todo el mundo. Éstos se clasifican
como Regionales y Nacionales. Se distribuyen
de la siguiente forma: Regionales: Dinamarca,
Filipinas, India, Tailandia y Zambia.
Nacionales: Argentina, Australia, Brasil,
Canadá, EE. UU., El Salvador (IVHSS),
Inglaterra, Nepal y Nueva Zelanda.
Se está trabajando en la apertura de
los ISSEVH en México y Venezuela.
Se han desarrollado Escuelas Sathya Sai de Nivel Inicial, Primario, Medio y/o Universitario
en: Argentina, Australia, Brasil, Canadá,
Ecuador, Filipinas, Guatemala, India, Indonesia,
Inglaterra, Islas Fidji, Kenia, Mauricios,
Nepal, Rhodesia, Tailandia, Taiwán,
Sudáfrica y Zambia. Asimismo, el Programa
Sathya Sai de Educación en Valores
Humanos “Educare” está inspirando el
quehacer profesional de innumerables educadores
de todo el mundo.
Destinatarios
El Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare” es aplicable a todos los niveles de la Educación, y a la Comunidad de Padres y Familias. Siendo una herramienta de profunda transformación personal, puede responder a cualquier modalidad educativa formal y/o no formal. Desarrollamos este punto en mayor detalle en la siguiente sección.
Dinámica de desarrollo
Método de aplicación directa del Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos “Educare” a nivel del aula.La técnica de sentarse en silencio para la armonización, la introspección y la autoindagación. “Paz es lo que todos buscan, pero jamás puede ser obtenida del mundo exterior. La acumulación de riquezas y poder no puede otorgar Paz.
La Paz sólo puede provenir de la fuente de Paz interior.” Sathya Sai Baba
Actividad
“Cada
hombre posee el discernimiento para saber
cuál es la Rectitud y cuál es
la acción incorrecta. La acción
incorrecta produce sentimientos de culpa;
mientras que la Rectitud es libre y carece
de tal temor”.
Los métodos son enseñadaos por mienbros de el Instituto Sathya Sai en Valores Humanos. ( ver contactos).