Valores Humanos
Verdad ::: La Verdad trasciende el tiempo, el espacio y las circunstancias.
Rectitud ::: Acción correcta.
Paz ::: La Paz no tiene ni principio ni fin.
Amor ::: La felicidad surge del Amor.
No Violencia :::La virtud positiva a desarrollar es la paciencia, junto con la humildad y la dulzura.
Aunque uno posea cualquier cantidad de virtudes, si ellas no se tradujeran en acción, uno seguiría siendo un hombre sin carácter y sin virtud”. “Las manos que sirven, son mucho más sagradas que los labios que oran”.
El mundo está asolado por la destrucción, las guerras, el hambre y la miseria, Nuestro país, al igual que el mundo entero, está atravesando una crisis de valores, aquellos valores que animaron y normaron las sociedades de nuestros abuelos. El avance de la Ciencia y la Tecnología han hecho que nuestras vidas se vuelvan más confortables y ha permitido que una buena cantidad personas, alcancen un nivel de vida que está más allá del más loco de los sueños que pudieron haber tenido las personas que vivieron hace una centuria. Sin embargo, ese mismo desarrollo científico-tecnológico, ha hecho emerger una cultura global que está casi y exclusivamente preocupada por la seguridad financiera, por la adquisición compulsiva de más y más bienes y servicios; todos supuestos a dar mayor “confort” y gratificación a los sentidos; y todos también, exhibiendo una agresiva y alocada búsqueda de mayores y mejores niveles de vida, niveles de vida que nunca llenarán las expectativas porque ellas están basados en la satisfacción de deseos y no en la satisfacción de las necesidades.
Debido al éxito espectacular que se ha tenido en el desarrollo científico y Tecnológico, el método científico, basado en los cinco sentidos, se ha vuelto aceptado como el único y legítimo abordaje a todo esfuerzo y exploración humana. Esto ha elevado las teorías científicas e hipótesis al nivel de dogmas, más allá de cualquier cuestionamiento y al mismo tiempo, degradando las creencias tradicionales, los valores familiares y espirituales que cohesionaron y dieron sustento moral a las sociedades de nuestros abuelos.
Esa carrera loca por tener más y más cosas materiales, ha hecho aflorar las tendencias más oscuras del ser humano: La ira, la codicia, la avaricia, el ansia de poder, acechan a todas las sociedades del mundo, tanto es así que pareciera que el hombre ha olvidado Los Valores Humanos que le son inherentes, su legado divino que constituyen su esencia y los ha reemplazado por otras cosas materiales y egoístas, alejándose cada vez más de su espíritu, de su propio Ser interior. Esta es la raíz de todos los males que aquejan a la humanidad.
El anterior estado de cosas, se ha visto incentivado y acompañado por un sistema educativo increíblemente secularizado, y esto es así que el enfoque actual de las instituciones de educación se ha cambiado más y más hacia el equipar a los estudiantes con técnicas y adiestramientos que los capacitan para ganarse la vida en un mundo que enfrenta una explosión de información y que es agresivamente competitivo. En las fábricas y puestos de trabajo en las empresas, la destreza y capacidad tiene que estar continuamente actualizándose; el permanecer a la saga del último adelanto de la ciencia y la tecnología, es volverse obsoleto e ineludiblemente, ser derrotado por la competencia. Este énfasis en la competencia ha institucionalizado la agresión en todas las esferas de la vida: negocios, deporte, industria, comercio, política, profesiones, y aún en el mundo académico.
La visión filosófica de los objetivos del Programa de Enseñanza de Valores Humanos trasciende del mero hecho de que la Educación es para adquirir un grado académico que le servirá a los estudiantes para obtener un título que les permitirá bregar, como mayores ventajas, en mundo tremendamente competitivo, egoísta, sin mayor compasión ni solidaridad para el débil.
En comparación con el Sistema Educativo actual que se centra en alimentar de afuera para adentro las mentes de los estudiantes con información y conocimientos seculares, el Programa de enseñanza de Valores Humanos ve a la educación como un proceso continuo de adentro hacia fuera en donde florecen y despiertan los grandes recursos internos de fortaleza, resistencia, tolerancia, rectitud, paz, la No Violencia y el amor que todos y cada uno de los estudiantes han heredado, para que cada uno de ellos se vuelva capaz de atravesar la vida y enfrentar sus retos con ecuanimidad y felicidad.
De esta forma, el proceso educacional conduce al alumno al descubrimiento sistemático de sí mismo, de su propia y real identidad y hacia el establecimiento de una relación estrecha con la humanidad entera y con el universo. La enseñanza de los cinco Valores Humanos Básicos es el elemento clave de esta relación. El Sistema educativo de un país será el eje central de la transformación de la sociedad, cuando esté conformado de tal forma que el proceso educativo conduzca a los alumnos al descubrimiento y la inculcación de los cinco valores humanos: La Verdad, La Rectitud, El Amor, La Paz y la No Violencia; de lo contrato, todo es y será una pérdida colosal de energía, tiempo y recursos, porque solo el conocimiento y la práctica de estos cinco Valores básicos constituirán el fundamento del bienestar futuro de este planeta.
Los conceptos vertidos anteriormente, expresan por si solos, la importancia que tiene para el país, el iniciar, lo más pronto posible, la enseñanza de los Valores Humanos en las escuelas y colegios.
Con esta inquietud en mente el Instituto de Enseñanza de Valores Humanos Sri Sathya SAI de El Salvador y la Universidad Pedagógica de El Salvador, iniciaron en el 2002 El Programa de enseñanza de Valores Humanos para los profesores salvadoreños impartiendo dos veces al año, Diplomados de Enseñanza de Valores Humanos para profesores del área básica y para personas que trabajan con jóvenes y niños. A la fecha se han desarrollado trece eventos en donde se han capacitado un aproximado de 800 maestros.
Quisiéramos aprovechar esta oportunidad para felicitar a las autoridades de la Universidad Pedagógica de El Salvador, por su actitud visionaria al convertir la Institución en pionera de la cruzada de diseminación de la enseñanza de los Valores Humanos en El Salvador acompañando al Instituto de Enseñanza de Valores Humanos de el Salvador, en su esfuerzo por capacitar a los maestros que educarán a las futuras generaciones que conformarán la sociedad de esta nación en el siglo XXI. Especial mención merece el Lic. Luis Aparicio, por su gran compromiso con los valores Humanos y por la entrega de una vida entera, a la formación de la niñez y juventud salvadoreña. El Instituto de Enseñanza de El Salvador, le da las gracias por la apertura y apoyo al Programa de Enseñanza de Valores Humanos Sri Sathya Sai de El Salvador.